martes, 16 de marzo de 2010

El Camino de la Vida Reflexion PPS

Diferencia entre Filantropia y Caridad

“La verdadera caridad no es dar al necesitado, sino evitar que el necesitado exista”.

Es la disociación entre la caridad pública y la individual achaque muy común de los grandes filántropos; los que subvencionan con millones una obra social, pero son incapaces de sacar de su bolsillo una moneda para dársela con recato y con ternura a quien la pide, y sin preguntar para qué.

Esta es la diferencia entre filantropía y caridad. La filantropía es, sobre todo, cantidad, y la caridad es, ante todo, amor.

Para todos siempre habra Un Solo Dios


Hoy, como siempre, la humanidad ansía conocer la esencia de la religión, pero las instituciones religiosas suelen hacer hincapié en la forma.

Debería ser fácil para todo hombre que se acercara a un templo, cualquiera que fuera la arquitectura o la base doctrinal de este, acceder a la sabiduría y a la fortaleza espiritual necesarias para enfrentarse a la vida.

El 3 de febrero de 1943, el buque de transporte Dorchester fue torpedeado cerca de la costa de Groenlandia.

Los Impulsos Buenos y los Malos

Según una antigua tradición rabínica, todos tenemos impulsos buenos e impulsos malos. La maña no consiste en destruir el impulso malo, sino en someterlo a la dirección del bueno.

Un erudito describió esta situación como la de un buey fortísimo, pero no domado, que se unce al yugo junto con otro buey, bien adiestrado, y que sirve de guía a los demás.

Derecho a ser imperfecto.

Eres un ser humano falible, lo cual implica que no solo es imposible que no cometas errores, sino que también ocasionalmente te dominen sentimientos negativos, entres en crisis, tengas dudas, o actúes in-apropiadamente, con torpeza, con debilidad, con incongruencia, te sientas enfermo, cansado, irritable, desconcentrado o temeroso.

En realidad ¡somos superimperfectos!, con mucho que mejorar.

Cometer errores acarrea consecuencias de las cuales debemos responsabilizarnos y prevenir en la medida de lo posible. Es esencial, también, respetar el hecho de que otros cometan errores o muestren alguna imperfección.

lunes, 15 de marzo de 2010

Derecho a poner Limites.

Tenemos derecho, dado que no somos una fuente de energía ilimitada, a establecer prioridades, a organizar el tiempo, a descansar y abastecernos de vitalidad, a rehusar peticiones y decir no a ciertas demandas que se interponen con aquello a lo que damos primacía, a establecer metas realistas, a no dar el máximo siempre sin medida, a tener privacidad y elegir como responder a las circunstancias de la vida.

Este derecho se contrapone a algunos valores no bien analizados que exigen al ser humano cierto tipo de perfección: “debes ser siempre servicial”, “debes poder siempre con todos los retos”, “debes dar siempre lo mejor de ti”. Por ser tan extremosas estas actitudes son francamente inhumanas, objetivos -en muchas de las ocasiones- imposibles de alcanzar.

El Derecho a Expresarnos

Entre los derechos propios y ajenos que conviene respetar para tener una comunicación eficaz, resalta y debe quedar en primer plano el Derecho a Expresarnos.

Tenemos derecho a decir lo que pensamos, creemos y sentimos, lo que dudamos, lo que queremos; podemos pedir, buscar satisfacer nuestras necesidades, ir al encuentro de las propias metas, desahogarnos, llorar opinar, cambiar de opinión, expresar desacuerdos, temores; en fin, toda la gama de posibilidades para conservar la autenticidad y manifestarnos tal cual somos ante los demás.

Al mismo tiempo, tenemos la responsabilidad de no violar con esa expresión los derechos de otros ni agredirlos y ser sensibles al contexto en el cual se da la comunicación, para que la expresión sea oportuna y cumpla con éxito su meta fundamental de transmitir los mensajes.

Respeto por ti mismo y respeto por los demas.

“El Respeto al derecho ajeno es la paz”

Benito Juárez
En la comunicación satisfactoria necesitamos un equilibrio, en balance entre lo que nosotros deseamos, creemos y sentimos y lo que los demás piensan o quieren, y el mecanismo básico para lograr esta armonía se encuentra en el concepto de los derechos humanos básicos y su aplicación.

Es natural que el hombre se equivoque, por lo tanto tiene derecho a hacerlo. Su naturaleza también le confiere sentimientos, de ahí que tenga derecho a expresarlos y experimentarlos. Sin embargo, el individuo no esta solo y cuando otro ser tiene también los mismos derechos, nos vemos en la necesidad de actuar con responsabilidad y en la obligación de respetar los mismos derechos que nosotros tenemos en los demás.
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