jueves, 13 de agosto de 2009

Surfeando la Ola Mas Grande Video


El surfista Tahitiano Manoa Drollet cogió la ola más grande registrada hasta ahora en Teahupoo (Tahiti). Manoa, surfista de 28 años, surfeo esta monstruosa ola el pasado 28 de Julio. Drollet se ha unido a la nueva Division de Aventura de Billabong, junto a surfistas tan conocidos mundialmente como el hawaiano Shane Dorian y los australianos Dylan Longbottom y Laurie Towner en la marejada que ha estado bombardeando las islas del pacifico durante 12 meses.

Esta gigante, fuerte y terrorífica ola de 10 metros ha quedado registrada como la ola más grande surfeada en Teahupoo,-bahiamuy respetada por los surfistas más entendidos por el peligro que representa por tener un fondo poco profundo y lleno de arrecifes- un fallo o un golpe contra el arrecife seria mortal debido a que el peso equivalente de que esta ola te caiga encima seria el mismo que un edificio de 5 pisos.

“Cuando me lancé por ella estaba un poco preocupado porque Meter Mel (en la moto acuática) estaba ocupado recogiendo a otro surfista ( Mark Healy) quien habia surfeado la ola anterior.

Cuando surfeo con surfistas como Shane Dorian me siento mas seguro porque ellos saben lo que hacen y lo que se puede hacer o no.

Es una sensación comparada a ir rapidísimo en un coche y tomar una curva cerrada. Cuando tienes todos tus pensamientos juntos y te va bien, entonces te sientes de maravilla. Nos comentaba un emocionado Manoa."

Un Relato de Amor por Jorge Bucay


Se trata de dos hermosos jóvenes que se pusieron de novios cuando ella tenía trece y él dieciocho. Vivían en un pueblito de leñadores situado al lado de una montaña. Él era alto, esbelto y musculoso, dado que había aprendido a ser leñador desde la infancia. Ella era rubia, de pelo muy largo, tanto que le llegaba hasta la cintura; tenía los ojos celestes, hermosos y maravillosos..

La historia cuenta que habían noviado con la complicidad de todo el pueblo. Hasta que un día, cuando ella tuvo dieciocho y él veintitrés, el pueblo entero se puso de acuerdo para ayudar a que ambos se casaran.

Les regalaron una cabaña, con una parcela de árboles para que él pudiera trabajar como leñador. Después de casarse se fueron a vivir allí para la alegría de todos, de ellos, de su familia y del pueblo, que tanto había ayudado en esa relación.

Y vivieron allí durante todos los días de un invierno, un verano, una primavera y un otoño, disfrutando mucho de estar juntos. Cuando el día del primer aniversario se acercaba, ella sintió que debía hacer algo para demostrarle a él su profundo amor. Pensó hacerle un regalo que significara esto. Un hacha nueva relacionaría todo con el trabajo; un pulóver tejido tampoco la convencía, pues ya le había tejido pulóveres en otras oportunidades; una comida no era suficiente agasajo…

Decidió bajar al pueblo para ver qué podía encontrar allí y empezó a caminar por las calles. Sin embargo, por mucho que caminara no encontraba nada que fuera tan importante y que ella pudiera comprar con las monedas que, semanas antes, había ido guardando de los vueltos de las compras pensando que se acercaba la fecha del aniversario.

Al pasar por una joyería, la única del pueblo, vio una hermosa cadena de oro expuesta en la vidriera. Entonces recordó que había un solo objeto material que él adoraba verdaderamente, que él consideraba valioso. Se trataba de un reloj de oro que su abuelo le había regalado antes de morir.

Desde chico, él guardaba ese reloj en un estuche de gamuza, que dejaba siempre al lado de su cama. Todas las noches abría la mesita de luz, sacaba del sobre de gamuza aquel reloj, lo lustraba, le daba un poquito de cuerda, se quedaba escuchándolo hasta que la cuerda se terminaba, lo volvía a lustrar, lo acariciaba un rato y lo guardaba nuevamente en el estuche.

Ella pensó: "Que maravilloso regalo sería esta cadena de oro para aquel reloj." Entró a preguntar cuánto valía y, ante la respuesta, una angustia la tomó por sorpresa. Era mucho más dinero del que ella había imaginado, mucho más de lo que ella había podido juntar. Hubiera tenido que esperar tres aniversarios más para poder comprárselo. Pero ella no podía esperar tanto.

Salió del pueblo un poco triste, pensando qué hacer para conseguir el dinero necesario para esto. Entonces pensó en trabajar, pero no sabía cómo; y pensó y pensó, hasta que, al pasar por la única peluquería del pueblo, se encontró con un cartel que decía: "Se compra pelo natural". Y como ella tenía ese pelo rubio, que no se había cortado desde que tenía diez años, no tardó en entrar a preguntar.

El dinero que le ofrecían alcanzaba para comprar la cadena de oro y todavía sobraba para una caja donde guardar la cadena y el reloj. No dudó. Le dijo a la peluquera:

- Si dentro de tres días regreso para venderle mi pelo, ¿usted me lo compraría?

- Seguro – fue la respuesta.

- Entonces en tres días estaré aquí.

Regresó a la joyería, dejó reservada la cadena y volvió a su casa. No dijo nada.

El día del aniversario, ellos dos se abrazaron un poquito más fuerte que de costumbre. Luego, él se fue a trabajar y ella bajó al pueblo.

Se hizo cortar el pelo bien corto y, luego de tomar el dinero, se dirigió a la joyería. Compró allí la cadena de oro y la caja de madera. Cuando llegó a su casa, cocinó y esperó que se hiciera la tarde, momento en que él solía regresar.

A diferencia de otras veces, que iluminaba la casa cuando él llegaba, esta vez ella bajó las luces, puso sólo dos velas y se colocó un pañuelo en la cabeza. Porque él también amaba su pelo y ella no quería que él se diera cuenta de que se lo había cortado. Ya habría tiempo después para explicárselo.

Él llegó. Se abrazaron muy fuerte y se dijeron lo mucho que se querían. Entonces, ella sacó de debajo de la mesa la caja de madera que contenía la cadena de oro para el reloj. Y él fue hasta el ropero y extrajo de allí una caja muy grande que le había traído mientras ella no estaba. La caja contenía dos enormes peinetones que él había comprado… vendiendo el reloj de oro del abuelo.

Si ustedes creen que el amor es sacrificio, por favor, no se olviden de esta historia.


"El amor no está en nosotros para sacrificarse por el otro, sino para disfrutar de su existencia."


Autor: Jorge Bucay

Cuando el Poder es Mal Otorgado


“No dudes en controlarle o no el poder a una persona, duda en dárselo….”

Cuantas veces nos hemos topado en esta vida con representantes de la ley o autoridades que a simple vista demuestran su falta de preparación, educación y cultura, para ocupar ese cargo; cuantas veces hemos visto u oído noticias que son tendenciosas o exageradas para captar la atención; cuantas veces alguien, a quien queremos mucho, te impone condiciones sin pedirte opinión.

Seguramente, ante estos cuestionamientos, inmediatamente viajamos en el tiempo para llegar a esos momentos en los que la impotencia y la frustración llegaron a nosotros ante la imposibilidad de contener las actitudes y acciones de la persona que tiene el poder.

Es muy común, al momento de otorgar el poder, ver que la persona se desviva en agradecimientos por la confianza depositada en ella y asegura, con cara de sinceridad, no defraudar tal honor, aun a costa de su propia vida.

Pero que sucede después de eso?, pues poco a poco van tendiendo sus tentáculos hasta rodearte por completo y empezar a manipularte en todo, algunas veces indirectamente y otras dolorosamente no tanto, todo esto aun a costa de tu libertad.

Lo que inicio como un favor que le concediste después se hace una obligación y al final un castigo.

El otorgarle poder a una persona es prácticamente entregarle tu vida, tu futuro, ya no te dará la oportunidad de pensar pues empezara con sugerirte algo para después ordenarte e incluso amenazarte si no cumples con lo que te dice.

Y que se puede hacer al respecto? No es muy simple, el controlar el poder a una persona que se lo otorgaste difícilmente lo vas a poder hacer sin incurrir en situaciones extremas que, por lo general terminan en rompimiento de la relación, de cualquier tipo que esta sea.

Una vez otorgado el poder, la persona “honrada” con esa distinción tomara como una obligación el llevarte por el camino correcto, ya sea haciendo que hagas algo o simplemente que dejes de hacerlo.

Poder en las Autoridades.-

Hay ocasiones, cuando de la autoridad se trata, que los que tienen el poder, este lo usan, con descaro para su propio beneficio, escudándose, algunas veces, en su fuero o en la nula oportunidad que tienen los gobernados para reclamarle sus acciones o su falta de ética en las mismas, además de que para ser removido de su cargo la solicitud debería venir desde adentro y como es de todos sabido “perro no come perro”.

Y ni que decir de los policías o agentes de transito que cuando te “sorprenden” en una infracción al reglamento después de detenerte, con el clásico “oríllese a la orilla”, adoptan una actitud de perdonavidas, caminan hacia ti parsimoniosamente, como si sus flatulencias no olieran, te solicitan tus documentos, con solemnidad te hacen ver la falta que cometiste, los gastos a que te has hecho acreedor, lo disfrutan porque le están pegando al “estiradito”, al “estudiado”, al “hijo de papi”, y todo esto pensando en sus adentros “… y yo ni la secundaria termine..”

Poder en los Medios.-

Considerado como el Cuarto Poder, (después del Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial) este es por demás patético y todo esto por el famoso rating que es lo que les dice quien es quien ante el publico consumidor y por lo tanto se sienten con la verdad en la boca, como producto terminado, sin ver que, en realidad, la gente cuenta con muy pocas opciones en que entretenerse.

Hacen, o deshacen, artistas o personajes de la vida a su conveniencia, antojo o por encargo; manejan la información para alarmar a la gente o calmarla según sea la “línea”, promocionan productos que son la solución a tu vida y a tus enfermedades, llenan sus espacios con noticias y programas que no enriquecen la vida diaria de las personas, en otras palabras solo sirven para perder el tiempo. Este es sin duda un poder ampliamente desperdiciado para muchos y de gran beneficio para pocos.

En fin, la culpa es de nosotros, los que les otorgamos el poder, poder para hacer lo que ellos quieran.


Aquí queda bien una frase para cerrar el comentario:


“No tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre….”


Es Magia o Ilusion videos de magos Copperfield



La Magia siempre ha sido parte de la esencia del ser humano, cuando algo es inexplicable le llaman magia, cuando algo es sorprendente le llaman mágico, cuando algo es encantador suele decirse que tiene magia y así por el estilo.

En mi humilde opinión, solamente dos magos, en toda la historia, han hecho de la magia algo interesante y que veamos con atención, uno es Houdini y el otro Copperfield pero, sin lugar a dudas, David Copperfield es hoy por hoy el mago más conocido en el mundo.

Copperfield inicio su carrera profesional a los doce años, siendo uno de los artistas mas jóvenes que la sociedad Americana de Magos haya aceptado. Cuando apenas tenia dieciseis años fue profesor de magia de la universidad de New York, ya era una figura en el colegio. Por esa época fue invitado a Chicago, a un musical llamado el hombre mágico. Allí David actuó , bailó, cantó, hizo magia en el musical más largo de que se tenga noticia en Estados Unidos.

La cadena ABC de televisión lo contrató como figura principal de los programas especiales de magia , con lo cual David Coppfield empezó a hacerse famoso y ha relacionerse con gente muy importante. Ante el éxito del joven mago, la CBS lo contrató también para una serie de presentaciones de magia.

Copperfield hizo la gala de su talento con hazañas increíbles , que tiene además la gracia de que se realizan en vivo y sin trucos de cámaras. Su show televisivo se convirtió en un reto de interacción con los televidentes. Este hombre misterioso ha cambiado la visión de lo que había sido la magia hasta hace pocos años y sentado las bases de lo que puede llegar a ser en el próximo milenio.

En el siguiente enlace podrán ver algunos de sus trucos: David Copperfield.

Recientemente ha ido ganando aceptación un nuevo mago ilusionista, su nombre, Daniel Chesterfield, aun no es muy conocido pero sus trucos pronto lo van a sacar del anonimato, en este enlace podrán ver el video: Mago Ilusionista.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Las Alas Son Para Volar



Cuando un niño empieza a dar sus primeros pasos es muy seguro que en algún momento caerá, aquí lo importante es transmitirle que los golpes son parte del aprendizaje pero que si insiste muy pronto hasta correrá.


Las Alas Son Para Volar....

... Y cuando se hizo grande, su padre le dijo:
—Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de olar, me parece que sería penoso que te limitaras a caminar, teniendo las alas que el buen Dios te ha dado. —Pero yo no sé volar –contestó el hijo.
—Es verdad... –dijo el padre y caminando lo llevó hasta el borde del abismo en la montaña.
—Ves, hijo, este es el vacío. Cuando quieras volar vas a pararte aquí, vas a tomar aire, vas a saltar al abismo y extendiendo las alas, volarás.
El hijo dudó:
—¿Y si me caigo?
—Aunque te caigas no morirás, sólo algunos machucones que te harán más fuerte para el siguiente intento –contestó el padre.
El hijo volvió al pueblo, a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros con los que había caminado toda su vida.
Los más pequeños de mente le dijeron:
—¿Estás loco? ¿Para qué? Tu viejo está medio zafado...
¿Qué vas a buscar volando? ¿Por qué no te dejas de pavadas?
¿Quién necesita volar?
Los más amigos le aconsejaron:
—¿Y si fuera cierto? ¿No será peligroso? ¿Por qué no empiezas despacio?
Prueba tirarte desde una escalera o desde la copa de un árbol, pero... ¿desde la cima?El joven escuchó el consejo de quienes lo querían. Subió a la copa de un árbol y, con coraje, saltó... Desplegó las alas, las agitó en el aire con todas sus fuerzas pero igual se precipitó a tierra...

Con un gran chichón en la frente, se cruzó con su padre:
—¡Me mentiste! No puedo volar. Probé y ¡mira el golpe que me di! No soy como tú. Mis alas sólo son de adorno.
—Hijo mío –dijo el padre— para volar, hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen.
Es como para tirarse en un paracaídas. Necesitas cierta altura antes de saltar.

"Para volar hay que empezar corriendo riesgos. Si no quieres, quizás lo mejor sea resignarse y seguir caminando para siempre."


No Reconocer el Valor de las Personas


Todos nosotros, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, necesitamos valer. Los psicoanalistas hablan de estimarse uno mismo, autoestima. Pero nadie puede darse valor a sí mismo sin pecar de vanidoso.

El verdadero valor viene siempre de los demás. Empezando por el niño que sabe que vale porque su madre lo aprieta contra su pecho, lo besa y le dice que es hermoso. Pero este proceso continúa toda la vida. Nosotros periódicamente necesitamos sentirnos estimados, apreciados por las personas que, a nuestros ojos, tienen las cualidades para hacerlo.

¿Pero, quién tiene el poder de dar los reconocimientos que cuentan? Según las circunstancias, sólo algunas personas o algunas categorías sociales.

Al joven no le alcanza que un amigo le diga que es inteligente. Necesita que se lo digan el profesor o su padre. Pero el padre no alcanza para que un joven atleta confíe en sí mismo. Necesita el juicio del entrenador. Al enamorarnos vemos, a través de una persona, la esencia misma de la vida y de la felicidad. En estos casos basta con el juicio del ser amado y su amor para afrontar, con confianza, el resto del mundo. En conclusión, son dos las categorías de personas de las cuales dependemos para conocer nuestro valor: aquellas que amamos y aquellas que ocupan un papel profesional específico.

Buena parte de las dinámicas que se desenvuelven en las familias y en las empresas se explican con la necesidad de reconocimiento. Y muchas formas de poder están fundadas en la capacidad, que algunas personas tienen, de no dar el reconocimiento que se está esperando de ellas. Son las personas "que no te dan el gusto". En cuanto se dan cuenta de que uno espera algo, un elogio, un premio, una aprobación, se desencadena en ellos el gusto de negártelo.

A veces es sólo un juego, como entre muchachos. Cuando alguien gana, se saca una buena nota, los otros, en lugar de felicitarlo, se ríen de él. Igual que el padre que, cuando a su hijo le va bien en el colegio, le dice escuetamente que sólo está cumpliendo con su deber.

Otras veces, en cambio, es para conseguir poder sobre la otra persona, al aprovecharse de su deseo de afecto y de aprobación. Hay una forma de falsa amistad en la cual uno de los dos juega el papel de indiferente, de superior. Y el otro se desvive por atraer su atención, por obtener un gesto de afecto, una mirada, un elogio. Este mecanismo de dominación se utiliza más frecuentemente en el seno de una familia, al aprovechar el deseo natural de reconocimiento que se establece entre los seres queridos.

A veces es el marido el que no dice nunca un cumplido, una frase de admiración. La mujer se le presenta bien vestida, maquillada y bien peinada, pero él reafirma su dominio diciéndole que gasta demasiado. A veces es la mujer la que, en su casa, delante de los hijos, le niega al marido el reconocimiento de que goza afuera. En el mundo profesional él es un hombre de éxito. Es temido, apreciado, admirado. Querría verse reconocido del mismo modo también por ella. Pero no lo consigue. Cuanto más trata de lograrlo, más ella le encuentra defectos. Habla con las amigas, se lo hace notar a los hijos. El ha de ser un gran hombre afuera, pero en la intimidad no vale nada. Y, de esta manera, lo tiene en un puño.

Frecuentemente los padres desean el reconocimiento de los hijos y, en caso de separación o de divorcio, compiten para mejorar su imagen desvalorizando al otro.

El deseo de reconocimiento, y la manera como se administra, constituyen una parte esencial de la vida artística, profesional y académica. Algunos críticos se han construido una fama derribando a todos los que prometían tener éxito. Pero también en las empresas las personas capaces de utilizar el mecanismo de la desvalorización logran a menudo conquistar mucho poder.

Me viene a la memoria el caso de un dirigente que había llegado casi a adueñarse de una empresa desautorizando a la familia propietaria. Había sacado partido de una época difícil para congraciarse con ella. Después, había destruido a todos los dirigentes y asesores que podían hacerle sombra. Era siempre severo, estaba enojado y era inflexible. Les encontraba defectos a todos. No perdía la ocasión de denunciarlos en forma despiadada. Por años y años no salió nunca de su boca una palabra de admiración o de elogio.

Este tipo de dirigentes, a menudo, en los primeros tiempos, obtienen buenos resultados porque sus subalternos se esfuerzan en obtener un reconocimiento. Luego los más inteligentes, los más dotados, entienden el juego y se van. Con ellos sólo quedan los mediocres y así, poco a poco, se sumergen en la mediocridad.

Este es el destino común a todos aquellos que no logran reconocer los valores de los otros. Quedarse sin valores.


Fuente: El Optimismo

martes, 11 de agosto de 2009

August Rush El triunfo de un sueño Pelicula




A continuación les traigo una excelente película que considero es de lo mejor que he visto, muy motivacional, con un excelente tema y una música excepcional.

Trata la historia de un joven guitarrista irlandés (Jonathan Rhys Meyers) y la violonchelista (Keri Russell) que comparten un encuentro romántico una mágica noche de verano en Nueva York.

Debido a circunstancias desafortunadas, la joven pareja es separada tras este breve encuentro, dejando como única estela a un niño, August, huérfano por circunstancia.


Ahora, August (Freddie Highmore), de 11 años, se encuentra ganándose la vida como músico callejero, bajo la tutela del misterioso Wizard (Robin Williams). Pero el niño posee un talento musical excepcional, e intentará hacer uso de él para poder reencontrarse con sus padres.


En el siguiente enlace podrán disfrutar de esta magnifica película: August Rush

Seis Sombreros para Pensar Edward de Bono Libro de Regalo


Cuando se está pensando, se suele tratar de hacer mucho al mismo tiempo y se termina siendo confuso e ineficaz.


En este libro se describe un camino sencillo pero efectivo para convertirse en mejor pensador. Se puede separar el pensamiento en seis modos distintos que se identifican como “seis sombreros para pensar”:

Blanco: hechos, cifras, información objetiva.
Rojo: emociones y sensaciones, sentimientos.
Negro: lo lógico-negativo.
Amarillo: positivo, constructivo.
Verde: creatividad, ideas nuevas.
Azul: control de los demás sombreros y pasos para pensar.

Si Ud. “se pone” un sombrero, puede centrar, enfocar el pensamiento. Si “cambia” de sombrero puede redirigir su pensamiento. Si su pensamiento se precisa, su argumentación resulta más centrada y productiva.

Mediante el uso de situaciones de la vida real, el Dr. de Bono, crea escenarios en los cuales apreciar cómo el uso de los “sombreros para pensar” puede:

-llevar a un pensamiento más creativo
-enfocar y enmarcar con claridad el pensamiento
-mejorar la comunicación y así la toma de decisiones.

El libro lo pueden bajar en el siguiente enlace: Seis Sombreros para Pensar
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