viernes, 20 de noviembre de 2009

El Sindrome de Anat y el robo de ideas.


Quien no ha sido victima del robo de ideas -en una o mas ocasiones- dentro de alguna organización empresarial o en la vida misma; sin lugar a dudas la gran mayoría de las personas y mas cuando estas son innovadoras y proveedoras de ideas frescas.

El robo de ideas se caracteriza por alterar –de alguna manera- el clima laboral de una empresa; a ese tipo de comportamiento se le conoce como el Síndrome de Anát, denominación que proviene de la abreviatura del nombre de un individuo que motivo el estudio de este arquetipo de actitudes.

Esta enfermedad empresarial es definida por el doctor Félix Socorro -especialista en gerencia, gestión de negocios, administración de recursos humanos y desarrollo gerencial- como: “La conducta deliberada y consiente de un individuo o grupo de ellos orientada a apropiarse de las ideas, sugerencias o cualquier tipo de iniciativa generada por terceros para presentarlas como propias ante sus superiores, seguidores o escenario deseado”.

Según el profesionista el síndrome, objeto del estudio, se identifica porque:

- No es una conducta privativa de los niveles gerenciales (aunque se da con mayor frecuencia en estos), porque puede ser vista en subordinados o personal de igual o superior nivel de responsabilidad.

- Se presenta generalmente en trabajadores cuya necesidad de reconocimiento y crecimiento vertical es extremadamente demandante.

- Generalmente se origina en compañías donde, por practica, se premia de manera individual los logros obtenidos y los incentivos recaen en la figura del responsable o líder del grupo; el supervisor es la única persona que puede accesar a mas altos niveles jerárquicos o la línea de mando es vertical.

- No distingue sexo, edad, condición social o nacionalidad, pero con mayor frecuencia se identifica en personas que poseen algún tipo de poder o que tienen limitados valores éticos y mentalidad oportunista.

- Es un comportamiento modelado por personas influyentes en la empresa o en el entorno de la misma.

Los puntos del ambiente organizacional en los que esta conducta influye de manera negativa son:

Comunicación: porque genera desconfianza, pues no se expresan las ideas por temor a que estas sean plagiadas o soslayadas por no provenir del conducto o la persona adecuada, generalmente la gerencia.

Motivación: ya que produce apatía y desinterés en los trabajadores al sentirse robados y no considerados como autores de las innovaciones; además crea resentimientos en contra de las personas que se adjudicaron como propias las iniciativas, afectando inexorablemente el desempeño de los subordinados y por ende, la productividad de la organización.

Ejercicio Laboral: pues el personal adopta conductas rutinarias y repetitivas con ausencia de valor agregado ante la falta de reconocimiento. Solo actúa como ejecutor de ordenes y no por iniciativa propia.

Trabajo en Equipo: en virtud de que existe una desmotivación por colaborar en grupo, porque se sabe de antemano que el reconocimiento será acreditado al líder que en un importante numero de ocasiones poco o nada tuvo que ver con el logro.

Por lo expuesto es de concluir que el síndrome en estudio atenta contra los elementos básicos de la gerencia de capital humano que son la innovación, desempeño laboral, comunicación, trabajo grupal y reconocimiento al merito, los que en condiciones adecuadas impulsan los estándares de productividad del centro de labores y el alto desempeño de los subordinados.

De ahí que este aspecto debe ser motivo de reflexión en las compañías, porque precisamente en este momento pueden tener en su propia sala de juntas algún ladrón de ideas e innovaciones.



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