sábado, 29 de mayo de 2010

La gente congenia solo en parte…por Judith Viorst

Hasta en un matrimonio bien avenido se tiene que vivir con cierta dosis de soledad.

No existen dos personas perfectamente compatibles, y hay algunas partes de nuestro ser que tal vez jamás sean entendidas por la persona que esperabamos que fuera nuestra alma gemela.

No hay nada que pueda hacer mi marido que me haga compartir su fanatismo por el futbol.

viernes, 28 de mayo de 2010

Cuando se le da todo a los hijos


Cuando oigo decir a mis amigos
que esperan que sus hijos
no tengan que pasar por las estrecheces
que ellos padecieron, no estoy de acuerdo.
  

Cuando no todo va bien, puede ser lo mejor...


Mi vida ha sido una serie de altibajos;
aproximadamente la misma cantidad de
“altos” que “bajos”.

Un Ratón Mágico

La niña paso varias semanas con un diente flojo; pero, cuando se le cayó por fin, sus padres no habían decidido aun cuanto dinero debería de darle “el ratón”.

Discutieron largo rato. Los 25 centavos que ellos habían recibido por cada diente de leche valían mucho menos en esta época, y correrían el riesgo de que su hija se desilusionara al ver lo que había debajo de su almohada.

No obstante, el regalo de un dólar que recibían algunos condiscípulos suyos parecía demasiado e implicaba falsos valores.

jueves, 27 de mayo de 2010

Y quería ser presidente!

Una gran lección por sólo 50 euros.

Recientemente le pregunté a la hija de un amigo qué
le gustaría ser de mayor.

Ella respondió que quería ser presidente, algún día.

Sus padres, ambos del Partido Socialista (digamos
como el P.R.D. de México, pero de primer mundo),
estaban presentes, y yo continué preguntando:

"¿Si algún día llegaras a ser presidente, qué sería
lo primero que harías? "

Le Petit Bonheur la pequeña dicha por Ardis Withman


No pierdas la esperanza.
Hay momentos
en que resulta difícil creer en el futuro,
en que temporalmente nos falta valor.

Para qué bebemos?


Bebemos por placer,
y nos volvemos desdichados.
  

¡Nunca se Rindan! Sir Winston Churchill


Hay que perseverar aun en medio de las dificultades.

Sir Winston Churchill, repitió tres veces en la escuela el octavo grado debido a que le costaba aprender. Es algo irónico que años después, ¡la Universidad de Oxford le pidiera pronunciar el discurso de la fiesta de graduados!

Para este acontecimiento llego con sus acompañantes habituales, un bastón y un sombrero de copa. Mientras se aproximaba al podio, el publico le brindo aplausos de aprecio.

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