Hay un cortometraje, realizado por un mexicano -acusado de plagio- y ganador de un premio internacional.
Este cortometraje, del mexicano Alonso Alvarez Barreda, ganó el premio Special Cannes 2008 otorgado en el marco del Short Film Corner, en el que compitieron casi dos mil cortometrajistas de todo el mundo.
Lo que podemos rescatar de este corto es que la forma de pedir tiene mucho que ver para lograr el objetivo deseado y que cuando un profesional tiene ingenio no espera reconocimiento ni remuneración, tan solo le basta ver los resultados.