La Respiración es mucho más que Oxigenar la Sangre. Si lo hacemos bien, es aumentar la vitalidad, psíquica, física y espiritual, y favorecer la posibilidad del equilibrio emocional.
Se necesitan tres elementos fundamentales para conservar la vida: el agua, el aire y los alimentos. El carácter vital de la respiración está dado por el siguiente hecho: podemos vivir durante semanas sin alimentos sólidos; sin líquidos durante días, pero bastan unos minutos sin oxígeno para hacernos perder la vida.
La cantidad de oxígeno en la sangre que circula por las arterias, determina la vitalidad y la salud de esas células, ya que esas condiciones dependen del aporte de oxígeno a través de la sangre.
La buena respiración también activa el sistema linfático, componente clave de nuestro organismo, ya que es la vía de eliminación de las toxinas, y por lo tanto, parte de nuestro sistema inmunológico.
Esto explica, quizá, el hecho de que uno de cada tres norteamericanos contraiga cáncer, mientras que entre los deportistas norteamericanos, esa proporción es de uno en siete. La conclusión, con todo lo dicho antes, es clara, "la diferencia es el Oxígeno".