-Durante el periodo de un año, paga una moneda al que te ofenda –
le dijo el abad a un joven que quería seguir el camino espiritual.
El Zapatero Remendón
Mi zapatero remendón ya es viejo, trabaja en el Marais, centro histórico de Paris. Cuando le lleve mis zapatos, me advirtió: - No tengo tiempo. Lléveselos al zapatero de la esquina; él se los reparará en seguida.