miércoles, 3 de febrero de 2010

La Utilidad de las Cosas

Hay cosas que se compran tan solo por el gusto de hacerlo, no se toma en cuenta las funciones que cumplirían para considerar que se hizo una buena adquisición.

Una forma de saber si lo que se quiere comprar es adecuado -o correcto- es que cumpla con la importante función de que sea de utilidad; pero, ¿en que consiste la utilidad de las cosas?

Decía Ricardo de San Victor que la utilidad de las cosas puede consistir en lo grato, en lo apto, en lo cómodo o en lo necesario.

Grato es lo que agrada, apto lo que conviene, cómodo lo que aprovecha y necesario aquello son lo cual no se puede existir.

Así que ya sabe, si lo que acaba de comprar reúne estas cuatro características, puede decir –a todo el mundo- que realizo una buena compra.

lunes, 1 de febrero de 2010

La Tienda de la Verdad Cuento de Anthony de Mello



En la actualidad, de todos es sabido, la única verdad existente es que nadie es dueño de la verdad, lo que resulta verdad para uno, para otro no lo es tanto.

La verdad absoluta no es que no exista es que o a nadie le conviene o no hay alguien que tenga capacidad suficiente para conocerla y aceptarla.

Anthony de Mello cuenta un cuento maravilloso que nos ayudaría a explicar mejor lo anterior:

Si Quieres ser Tu Mismo No Dejes que te Manipulen

En dias pasados, en una tienda, un pequeño, de apenas cinco años, ve un camión de juguete. Le pregunta a su madre:
-¿Puedo quedarme con este camión?
-Ahora, no, le contesta.
El niño llora y patalea haciendo un enorme berrinche.
-¡Nunca me compras nada! -grita-,
-¡Bueno, está bien! -acepta la madre-, pero solo por esta vez.
La señora termina por comprarle el camión al niño.

Esta escena me demostró que el niño esta acostumbrado a conseguir lo que desea de esa manera. Ha aprendido a ejercer presión emocional para manipular a su madre. Como sus maniobras le dan buenos resultados, se refuerza esta conducta manipuladora…. y la pondrá en práctica muchas veces.

Si un niño de cinco años puede manipular a los demás al descubrir sus debilidades, ¡imagínese usted lo que hará un adulto astuto! Pues bien, el proceso funciona así:

domingo, 31 de enero de 2010

sábado, 30 de enero de 2010

El Porque de los Celos


Los celos son solo el indicio claro del temor de no valer nada como persona. Los celos buscan prueba de que otros, y no uno, son quienes serán preferidos y recompensados.

Y solo existe una alternativa a este sentimiento: la autoestima. Si no se es capaz de amarse a si mismo, no se podrá creer en que se es digno de amar y ser amado. Se considerara siempre que se trata de un error, o que ese amor ha sido obra de la suerte.

Estatura Moral y la obediencia pasiva.


Cuales son nuestros tamaños morales dentro de la sociedad?

Hay personas que se la pasan en la vida como navegando a merced del viento, se sienten cómodas y tranquilas viendo pasar el tiempo sin hacer algo relevante que los haga sobresalir.

Sus argumentos son validos en ciertas ocasiones, pero en otras no.

El estar a merced de lo que les “traiga el destino” vendría a ser como estar en estado vegetativo, a expensas de lo que hagan los aparatos que mantienen la vida.

De paso por la vida

Hay muchas personas que ven la realidad como un juego, donde unos ganan y otros pierden.

Algunas no desean jugarlo porque piensan que no van a ganar. Estas personas se posicionan como “victimas del mundo” y no ven ni el corto ni el largo plazo y, así, sacrifican toda su existencia.

Otras -en cambio- quieren sacar ventajas sobre los demás, juegan siempre pensando en ganar y tratan desesperadamente de obtener lo suyo, cueste lo que cueste.

Consiguen ver el corto plazo, pero ignoran el largo. No tienen confianza en si mismas, ni en los demás y tampoco inspiran confianza. Pero tanto unas como otras piensan que “la vida es escasa”, que no hay suficiente para todos…

viernes, 29 de enero de 2010

La Sutileza en el Amor


En una ocasión, en un curso de relaciones personales la instructora nos pidió que escribiéramos “Te quiero” en 25 palabras, o menos, sin utilizar los términos “te quiero”, y nos dio 15 minutos para hacerlo.

Mi compañera de al lado se paso 10 minutos mirando al techo y revolviéndose en su asiento.

Los últimos cinco minutos escribió con frenesí, y después nos leyó el resultado:

“Bueno… he visto miles de peinados peores que el tuyo, cariño”

“Estas galletas casi no están quemadas”.

“Acurrúcate para que te caliente los pies”.

Related Posts with Thumbnails